Tras un largo proceso que inició en el año 2003, el aeródromo Vicente Huerta recibió el pasado 2 de marzo todas las autorizaciones pertinentes para la apertura de sus instalaciones al tráfico aéreo.

Las instalaciones pasan a catalogarse como aeródromo permanente de uso restringido y se autorizan para el vuelo visual diurno.

Gracias a la resolución de este proceso, que finalizó el pasado miércoles 2 de marzo, se asienta un pilar fundamental de las actividades contraincendios allí basadas y a su vez se abre la puerta a nuevos servicios y usos de las instalaciones.

Las operaciones autorizadas son las de

– Lucha contra incendios.

– Emergencia médica

– Escuela de vuelo

– Mantenimiento en base a terceros

– Vuelos privados

La autorización para la apertura al tráfico contempla gran multitud de aspectos, no solo la compatibilidad con el espacio aéreo o la realización de los procedimientos descritos por las autoridades aeronáuticas, también que se cumplan todas las medidas de seguridad y medioambientales, asegurando que la actividad del aeródromo no conlleva un impacto negativo en el medio ambiente.

El aeródromo tiene el indicativo LEVY, una elevación de 745,25 metros, su pista tiene orientación 16-34, con longitud de 1.205 metros y 30 de anchura, pendiente longitudinal de 2% y firme de asfalto. Dispone de tres plataformas, una general de 400X70 metros y dos para el abastecimiento de combustible y agua/retardante de 90X30 metros cada una. La aeronave de diseño ha sido el Air Tractor AT-802ª.

Esta autorización constituye un punto de inflexión para el Aeródromo Vicente Huerta así como para Titan Firefighting y Air Tractor Europe, cuyas instalaciones se encuentran alojadas dentro del mismo.