El Aeropuerto de Estambul sigue ampliando sus capacidades y está preparado para dar un golpe sobre la mesa. Fuentes locales del sector han informado de que la previsión es inaugurar la cuarta pista antes de que finalice el año.
Esta noticia llega apenas unos días después de que se confirmara que el aeropuerto de la gran ciudad turca desplazó a Heathrow como el más concurrido de Europa, después de que el pasado julio recibiera casi 300.000 pasajeros más que la terminal londinense. Esto supone un cambio de liderazgo que no se veía desde 1996, cuando Heathrow comenzó a ocupar el primer puesto, posición que mantuvo hasta la pandemia. En 2023, el aeropuerto londinense volvió a recuperar el primer puesto, pero el pasado mes de julio Estambul le superó.
La cuarta pista y una constante expansión
La futura cuarta pista se suma a un crecimiento constante desde la apertura del aeropuerto en octubre de 2018, en sustitución del antiguo Atatürk. En abril de 2025, la “nueva” infraestructura ya había hecho historia al convertirse en el primer aeropuerto de Europa en operar con tres pistas independientes de forma simultánea, un sistema que permitió elevar su capacidad de 120 a 148 movimientos de aeronaves por hora.
Con esta nueva construcción, los turcos seguirán acercándose a su gran plan. Según lo previsto, cuando las obras finalicen en 2028, el Aeropuerto de Estambul contará con seis pistas y dos terminales de pasajeros de gran escala, distribuidas en más de 7.600 hectáreas junto al Mar Negro, en el lado europeo de la ciudad.
Detalles de la cuarta pista
Según medios especializados turcos, la nueva pista tendrá una longitud aproximada de 2.820 metros y un ancho de 45 metros, representando un hito particular: será el primer eje principal con orientación este-oeste del aeropuerto, que hasta ahora opera con tres pistas principales en sentido norte-sur y dos auxiliares.
El ministro de Transportes e Infraestructura turco, Abdulkadir Uraloğlu, destacó que la nueva pista aumentará la flexibilidad operativa en la gestión del tráfico aéreo, reducirá los tiempos de rodaje de las aeronaves y mejorará la eficiencia general del aeropuerto.
Un hub cada vez más estratégico
El crecimiento de Estambul contrasta con el de Heathrow, cuyo tráfico cayó un 1,5% interanual en julio, afectado en parte por la reducción de vuelos hacia Oriente Medio en medio de tensiones regionales. Mientras tanto, el tráfico de la terminal turca aumentó un 2,3% en el mismo período.
Directivos del operador iGA destacaron hace meses que estas inversiones son parte de una visión estratégica para alcanzar los 200 millones de pasajeros anuales, consolidando a Turquía como punto de conexión clave entre Europa, Asia, África y América.
Después de pruebas, se espera que la pista quede totalmente operativa en el último trimestre de 2026.




