AMLO aún no consigue vender su avión presidencial

por | 11 junio 2022

La búsqueda infructuosa de México por vender su avión presidencial continúa, un Boeing 787-8 Dreamliner.

Este jueves pasado, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, dijo en su acostumbrada conferencia diaria de las mañanas que evaluaba venderle la aeronave a Argentina por un adelanto de US$30 millones y el resto, del total de US$110 millones en que está valuado, podría recibirse por otros medios en el futuro, inclusive con alimentos.

Sin embargo, al final del día, del mismo jueves anterior, Argentina dijo que descartaba la oferta de México, pues su presupuesto no era suficiente para adquirir el Dreamliner mexicano.

“Si nos dan los 30 millones de dólares y se firma un convenio de pago de acuerdo la tasación y los intereses se les entrega, no estaría mal”, dijo López Obrador, este jueves anterior temprano.

El gobierno mexicano se encuentra gestionando la posible venta del avión, que se encontraba en un hangar de Estados Unidos para su mantenimiento desde diciembre de 2018. Ahora se encuentra estacionado en el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, López Obrador busca fórmulas alternativas para su venta, incluido el alquiler.

Desde antes de asumir la Presidencia de México, López Obrador ofreció, como promesa de su campaña presidencial, venderlo por considerarlo ostentoso, lujoso y faraónico. El avión tiene capacidad para 80 pasajeros, estuvo en servicio dos años y diez meses y realizó más de 150 vuelos.

En los más de tres años de su gobierno, el presidente mexicano ha planteado rifar el avión presidencial, la cual fue simbólica; además alquilarlo para viajes ejecutivos o fiestas, e incluso intercambiarlo por helicópteros y equipos médicos.

Alberto López

Alberto López

Apasionado por la aviación, profesional en comunicaciones y periodismo, piloto aviador comercial y despachador; más recientemente, docente universitario. Trabajé por siete años en TACA, en Operaciones Aéreas como despachador, con acreditación de la FAA. Mi segunda profesión, comunicaciones y periodismo, me permite escribir con pasión absoluta sobre el maravilloso mundo de la aviación.