Industria Aeroespacial
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EE.UU busca recuperar la competividad de sus fabricantes aéreos con nuevo subsidio

Por Nicolás Zorro Rincón

El Departamento de Transporte de EE. UU. ofrecerá US$184 millones, adicionales a los 482,3 millones ofrecidos en septiembre, en asistencia de nómina a 158 empresas de fabricación de aeronaves y componentes aéreos.

De esta manera, el Gobierno ofrecerá fondos a diferentes compañías en donde destaca; US$17,5 millones para BAE Systems Controls y alrededor de US$13 millones para la división estadounidense de Airbus y Dassault Falcon Jet Corp, según información recogida por Reuters.

Esta ayuda a la nómina, hace parte del Programa creado por el Congreso a principios de año donde se destinaron US$3.000 millones en ayudas para la industria aérea y que permite a las empresas beneficiarias cubrir hasta la mitad de sus costos de operación durante un período de hasta seis meses.

Al respecto el secretario de Transporte de Estados Unidos, Pete Buttigieg, afirmó que la financiación salvará miles de empleos, apoyará a cientos de pequeñas empresas y ayudará a mantener fuerte la industria de la aviación de Estados Unidos.

Cabe destacar que, las empresas beneficiarias tienen que demostrar haberse forzado a despedir al 10% de su fuerza laboral, o haber experimentado una disminución de al menos el 15% de sus ingresos en 2020. Esto ya que la financiación busca recuperar estos empleos y perdidas.

Así mismo, las compañías se deben comprometer a no realizar licencias sin el consentimiento de los empleados o despedir a los empleados cubiertos por los subsidios durante el período de seis meses.

Durante el 2020, los fabricantes de aeronaves se vieron fuertemente afectados en Estados Unidos donde el mayor referente del mercado, Boeing, registró una disminución del 23% durante el segundo semestre de dicho año, así como perdidas de US$3.000 millones que obligó el despido de unos 16.000 empleados.

Esta situación también afectó el mercado de repuestos, mantenimiento, reparación y revisión de aeronaves. Según la CEPAL, se estima que esta industria no volverá a los niveles anteriores a la pandemia en menos de diez años, amenazando la supervivencia de muchos de los proveedores más pequeños.

A esto debemos sumarle los problemas que ha sufrido Boeing debido al caso 737MAX y las reiteradas fallas encontradas en el B787, los cuales han repercutido en las entregas de aeronaves generando problemas en sus proveedores en el país.

Gracias a los subsidios, EE. UU busca proteger y apalancar la re activación de este sector y no ceder ante otros actores globales en el mercado, principalmente en Europa. Además, los contratos con el sector defensa, más allá de ser una ventaja competitiva, son un salvavidas para que estas empresas regresen a cifras positivas.

Muchos de los destinatarios del beneficio del Gobierno son pequeñas empresas. De las 469 empresas que recibieron fondos en las dos rondas, 298 de ellas, o el 63%, tenían menos de 100 empleados a principios de abril de 2020.