Con el objetivo de fortalecer las operaciones en el departamento de La Guajira, en el extremo norte del país, la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) dispuso de aeronaves pilotadas remotamente.
Se trata de equipos Scaneagle que cuentan con mayor capacidad, lo que amplía el rango de operación de la FAC en el departamento. Estas aeronaves poseen sensores infrarrojos y telescópicos, que tienen la función de realizar tareas de vigilancia, búsqueda y reconocimiento aéreo.
Según informó la institución, “estos equipos sobrevolarán los cielos de La Guajira a más de 10.000 pies de altura, ejerciendo vigilancia y control, desestabilizando la capacidad armada y económica de los Grupos Armados Organizados, propendiendo por la seguridad y la legalidad en las zonas de frontera.”
Así mismo, una de las principales misiones de las aeronaves en la región es el de proteger los activos estratégicos de la nación por vía férrea, torres eléctricas, vías nacionales y por medio de la infraestructura crítica del Estado. Cabe destacar que, la región de la Guajira posee grandes bases de explotación minera y de hidrocarburos.
El Scaneagle fue el primer Sistema Remotamente Tripulado que operó la Fuerza Aérea Colombiana a partir del 2005, fue diseñado para operar en condiciones diurnas y nocturnas, gracias a un avanzado sistema de posicionamiento global coordinado desde una estación de control en tierra o GCS. Cuenta con una cámara con capacidades infrarrojas de muy alta resolución.
El valor de este tipo de aeronaves para la FAC radica en que pueden realizar tareas de vigilancia y aerofotografía con costos de operación mucho menores a los de aeronaves convencionales, por esta razón se creó la Dirección de Aeronaves Remotamente Tripuladas en el 2012, cuya misión es dirigir administrar, supervisar y proyectar el empleo de estos sistemas a escala institucional.









