La low cost mexicana Volaris compartió sus resultados financieros de 2025 en donde acumuló perdidas por $104 millones de dílares, unos 88 millones de euros, mientras que los ingresos operativos totales se ubicaron en $3.038 millones, 2.580 millones de euros, lo que supone un descenso del 3% respecto a 2024.
Por su parte, los ingresos en términos de asiento por milla disponible cayeron 9% ubicándose en 8.41 centavos de dólar.
Los gastos operativos se situaron en 2.903 millones de dólares, es decir 2,46 millones de euros, lo que aumentó ligeramente con respecto a 2024, mientras que el costo promedio de combustible disminuyó 6%, ubicándose en $2.59 dólares, 2,20 euros, por galón.
“En 2025, Volaris volvió a demostrar la resiliencia de nuestro modelo de ultra bajo costo y la solidez de nuestra posición en el mercado. Respondimos con rapidez a los cambios en las dinámicas geopolíticas y de la industria, moderando la capacidad para priorizar la rentabilidad, controlando los costos unitarios y manteniendo tarifas bajas para nuestros clientes”, destacó Enrique Beltranena, presidente y director general de Volaris.
Cuarto trimestre
En cuanto al cuarto trimestre del año, la aerolínea registró alcanzó una utilidad neta de 4 millones de dólares, es decir 3,39 millones de euros. A su vez, los ingresos operativos totales se ubicaron en 882 millones, creciendo 6% respecto al cuarto trimestre de 2024.
A pesar de las cifras, la compañía se mantiene positiva y aseguró que prevé crecer un 7% en capacidad durante 2026. Así mismo destacó la recuperación que experimentó al cierre de año y mantiene expectativas de expansión.
“Al cierre del año, la mejora en la percepción en la demanda de viaje y la evolución continua de nuestra oferta de productos de bajo costo y baja complejidad, impulsaron mayores ingresos por pasajero y una mayor penetración en segmentos de mayor ingreso”, añadió Beltranena.
Por otro lado, recientemente Volaris suspendió indefinidamente varias rutas en destinos como Costa Rica, San Salvador, Ciudad de Guatemala, Miami y Tegucigalpa, debido a una nueva estructura impositiva que aumenta el costo de los boletos en hasta un 57% del valor final.










