Aeroflot renovará su flota con más de 300 aviones de fabricación rusa

por | 31 agosto 2022

La aerolínea de bandera rusa, Aeroflot, está decidida a darle la espalda a los aviones fabricados en occidente, para ello prevé renovar su flota hasta con más de 300 aeronaves fabricadas localmente.

La información llegó a través de una nota del Kremlin, tras la reunión del director general de la aerolínea, Sergei Aleksandrovsky, con el presidente Vladimir Putin, el pasado 26 de agosto.

El objetivo de este encuentro parece haberse centrado en las nuevas variantes de los aviones nacionales, que se están produciendo únicamente con componentes locales como parte de un amplio programa de sustitución de importaciones.

Aeroflot detalló que renovará su flota en los próximos años con 323 aviones, incluyendo 210 del modelo Ikrut MC-21 equipados con motores nacionales PD-14, así como 73 Sukhoi Superjet (SSJ100) en la llamada versión sustituida por importaciones (SSJ-New) y 40 unidades Tupolev Tu-214.

“Se trata de un volumen muy significativo, que nos obligará a atraer recursos adicionales”, dijo Aleksandrovski.

Además, la línea aérea proyecta contratar a 3.500 pilotos más y encargar ocho nuevos simuladores de vuelo.  Aleksandrovski agregó que la estrategia de Aeroflot ya está “totalmente sincronizada con el programa de desarrollo de la industria de la aviación hasta 2030”.

En la práctica, Aeroflot tiene dos vías para financiar este plan: buscar nuevos fondos de su principal accionista, el gobierno ruso, o acudir al mercado, siendo la primera la mejor opción ante la enorme incertidumbre sobre el flujo de caja de la compañía después de que las sanciones occidentales golpearan duramente a la aviación rusa.

Otro reto será conseguir que los fabricantes aumenten su ritmo de producción, ya que actualmente solo se producen unas pocas unidades al año.

Alberto López

Alberto López

Apasionado por la aviación, profesional en comunicaciones y periodismo, piloto aviador comercial y despachador; más recientemente, docente universitario. Trabajé por siete años en TACA, en Operaciones Aéreas como despachador, con acreditación de la FAA. Mi segunda profesión, comunicaciones y periodismo, me permite escribir con pasión absoluta sobre el maravilloso mundo de la aviación.