A330, Air Europa
Aviación Comercial

Iberia compra Air Europa por 500 millones

Acuerdo total, Iberia compra Air europa por 500 millones. El acuerdo está pendiente solo de que la SEPI renuncie a dos consejeros en Air Europa

Hay fumata blanca. En la reunión mantenida el miércoles pasado, los consejos de administración de IAG e Iberia han aprobado la compra de Air Europa  por 500 millones a la familia Hidalgo, cantidad que recibirá en metálico en 2026. Solo queda pendiente el visto bueno del Gobierno.

La operación está pendiente solo de que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) acepte renunciar al nombramiento de los dos consejeros que le corresponden por el préstamo concedido a la filial de Globalia por 475 millones para su rescate. Y había prisa, porque el Bréxit sin acuerdo es una muy posible realidad y con ella el impacto en los derechos de vuelo.

Luis Gallego, consejero delegado de IAG desde septiembre y antes de Iberia, y Javier Hidalgo, su homólogo en Globalia, han liderado las negociaciones personalmente. Iberia ha aceptado pagar 500 millones por Air Europa, descontando los 475 millones del préstamo concedido por la SEPI a Air Europa del monto inicial de la negociación, de modo que, al final, los Hidalgo no han visto reducido significativamente el valor de su aerolínea, aunque la mitad se les fue durante el tiempo de la negociación por causas de la pandemia y la otra mitad no la podrá cobrar hasta 2026. Los Hidalgo han preferido renunciar a la oferta de recibir esa cantidad en acciones de IAG, que no podrían vender en 5 años, y esperar a cobrar en metálico.

La fecha no es casual, pues dentro de 5 años Air Europa tendrá que devolver el préstamo de 475 millones otorgado por la SEPI. Así, Iberia tendrá que haber primero devuelto esa cantidad al Estado y después pagar a los Hidalgo.

Flecos pendientes

Junto con los pequeños flecos legales, Iberia ha solicitado a la SEPI que renuncie al nombramiento de los consejeros a los que tiene derecho por el préstamo concedido a Air Europa. La sociedad pública dispone también de la opción de elegir al consejero delegado de la sociedad, además de limitar los salarios de los ejecutivos y de impedir el uso de ese dinero para financiar recortes de personal.

Pero Iberia quiere tener absoluta libertad para gestionar la empresa resultante de la fusión, que inevitablemente irá acompañada de un plan de ajuste para obtener las sinergias estimadas.

Ni el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ni el presidente de la SEPI, Bartolomé Lora, han dado el visto bueno de momento a renunciar a los dos consejeros y a permitir la aplicación de un plan de ajuste, pero se espera que el cierre oficial del acuerdo se haga oficial antes de fin de año.