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La Justicia europea falla contra Ryanair avalando las ayudas estatales a las aerolíneas

La Justicia europea falla contra Ryanair avalando las ayudas estatales a las aerolíneas.

Las moratorias de tasas en Francia y el rescate de SAS por Suecia se ajustan a derecho y no son discriminatorias. Esta sentencia abre la puerta a la legalidad de las ayudas estatales recibidas por Air Europa.

El Tribunal General de la UE ha rechazado el recurso de Ryanair contra las ayudas estatales que permitieron el rescate de la aerolínea sueca SAS y la moratoria de impuestos aprobada por Francia para las empresas de transporte aéreo. La sentencia considera que estas ayudas están ajustadas al derecho comunitario al haber sido destinadas a paliar un desastre de carácter natural o excepcional como es el caso de la pandemia actual y no son discriminatorias. La compañía irlandesa de bajo coste anunció ayer que recurrirá al Tribunal de Justicia de la UE, la más alta instancia jurídica europea.

Ryanair recurrió las ayudas concedidas en Francia a las aerolíneas de titularidad francesa (aplazamientos hasta el 1 de enero de 2021 del pago de la tasa de aviación civil y la de solidaridad en los billetes de avión), mientras que los avales suecos estaban limitados a las aerolíneas con titularidad sueca. Por ello, Ryanair denunció que las ayudas eran discriminatorias.

La Comisión Europea autorizó esas ayudas en el marco de la flexibilización de sus normas sobre las ayudas estatales para rescatar a empresas especialmente afectadas por la pandemia y las autorizó en marzo y abril de 2020.

En ambos casos, el TGUE entiende que las ayudas son conformes al artículo 107 del Tratado de Funcionamiento de la UE, que autoriza “las ayudas destinadas a reparar los perjuicios causados por desastres naturales o por otros acontecimientos de carácter excepcional”, como es la pandemia, y que tanto las moratorias francesas como los avales suecos tienen como objetivo reparar esos perjuicios.

Además, entiende el tribunal que no hay discriminación y es adecuado que se ayude a empresas que operan y tributan en el país donde se conceden las ayudas. También considera las ayudas, en ambos casos, proporcionales, adecuadas y no excesivas.

Esta sentencia del Tribunal General abre la puerta a que sea rechazada la demanda de Ryanair contra la inyección de 475 millones de euros en Air Europa que el Gobierno español aprobó en noviembre pasado dentro del nuevo fondo de solvencia para dar apoyo a compañías estratégicas impactadas por la pandemia.

En su día, Ryanair amenazó que presentaría demandas contra la Comisión Europea y así lo ha hacho, presentando 16 en total por permitir diversas ayudas estatales a aerolíneas individuales.

Las ayudas por la pandemia

El Gobierno alemán aprobó ayudas por 11.000 millones para Lufthansa y su grupo, entre participaciones directas y préstamos con garantía pública, lo que le permitirá llegar a controlar el 20% aunque puede elevarse hasta el 25%, convirtiéndose en el mayor accionista.

En el caso de Air France-KLM, donde los Estados francés y holandés ya son los primeros accionistas con el 28% del capital, el plan de ayudas de ambos países se eleva a 10.600 millones.

Alitalia, en quiebra antes de la pandemia, tendrá que volver a ser renacionalizada completamente con un coste mínimo de 3.500 millones de euros.

La portuguesa TAP, que apenas había cumplido cinco años como compañía privada, también volverá a ser propiedad del Estado en un 75%, después de inyectarle 1.200 millones.

Sumando solamente las nombradas: Lufthansa, Air France-KLM, Alitalia, SAS, Finnair, Norwegian y TAP han recibido inyecciones estatales por 30.000 millones de euros.

Ryanair confía en que el TJUE revierta las sentencias y ofrezca “a aerolíneas y consumidores un rayo de esperanza de que los políticos nacionales obsesionados con sus aerolíneas de bandera comiencen de cero y sean obligados a usar correctamente las ayudas de Estado para ayudar a la recuperación del tráfico aéreo en el mundo poscovid en lugar de rescatar sus aerolíneas a expensas de la justa competencia y los consumidores. No tenemos un país de origen rico y poderoso que nos subsidie en tiempos de problemas, tampoco queremos ayudas discriminatorias” se lamenta.