Hace un año, Ryanair, en medio del conflicto con Aena, anunciaba que reduciría inicialmente su tráfico en España en un 18%. Esta primera decisión llevó a que disminuyera el tráfico de muchos aeropuertos españoles como Vigo (61%), seguido de Santiago (28%), Zaragoza (-20%), Asturias (-11%) y Santander (-5%), además de dejar de operar en dos de ellos, Jerez y Valladolid.
El momento se vivió con mucha incertidumbre y acabó desatando la guerra entre el gestor y la aerolínea, pues en estos aeródromos la low cost irlandesa tenía una gran presencia. Concretamente, la marcha de la compañía aérea dejó un gran vacío en las infraestructuras, provocando un desplome de tráfico de entre el 60-70% y perdiendo en menos de un semestre más de 65.000 viajeros.
Sin embargo, más de 365 días después, ambas infraestructuras han cerrado meses en positivo, y los datos acumulados que traslada Aena muestran cifras que superan las del año pasado.
Valladolid ha reflejado un cambio de tendencia bastante significativo, pues gracias a nuevas operaciones, la ciudad acumula 32.498 pasajeros en 2026, un 7,3% más que en el mismo periodo de 2025. Una de las rutas destacadas ha sido la vuelta de la ruta a Barcelona operada por Vueling, a las que se suman conexiones de Binter con Canarias y los vuelos vinculados al Imserso.
Solo en abril, el aeropuerto ha contado con más de 12.000 pasajeros, sumando un 71% respecto al año anterior.
Jerez
Por otro lado, Jerez suma en lo que va de año casi 210.000 pasajeros, un 10,8% interanual. Además, tan solo en abril ha registrado 79.921 pasajeros, un 21,2% más que en el mismo periodo de 2025. A diferencia de Valladolid, en el momento de la retirada de Ryanair, Jerez contaba con un amplio abanico de aerolíneas, suavizando así el primer impacto.










