Portaaviones Principe de Gales
Aviación militar, Destacamos

El Príncipe de Gales listo para el combate

El Portaaviones Príncipe de Gales (HMS Prince of Wales) está listo para las misiones globales tras finalizar el ejercicio internacional frente a Escocia.

El Reino Unido cuenta actualmente con dos portaaviones que están listos para realizar misiones en todo el mundo, después de que el Portaaviones Príncipe de Gales haya sido declarado plenamente operativo.Un ejercicio internacional de quince días de duración frente a la costa escocesa puso el punto final a dos años de entrenamiento intensivo para el buque de guerra con base en Portsmouth, sus más de 700 tripulantes, los escuadrones de la Royal Navy y la RAF que operarán aviones desde su cubierta de vuelo -incluido el caza furtivo de quinta generación F-35 Lightning- y los miles de militares y civiles que apoyan y mantienen el esfuerzo.

Esto significa que el HMS Prince of Wales podrá unirse a su hermano el HMS Queen Elizabeth en el escenario mundial; este último está comenzando actualmente la segunda mitad de su despliegue inaugural al mando de un grupo de ataque de portaaviones internacional en el Pacífico.

Participación en el mayor ejercicio militar realizado en el Reino Unido este otoño

El acto final de la preparación del nuevo portaaviones para las operaciones fue la participación en el mayor ejercicio militar realizado en el Reino Unido este otoño.

Miles de militares de una docena de naciones tomaron parte en el ejercicio combinado Reino Unido/OTAN Joint Warrior/Dynamic Mariner, que finalizó ayer, poniendo a prueba sus capacidades individuales y colectivas para hacer frente a acontecimientos globales.

Más de 20 buques de guerra y submarinos, además de aviones de patrulla marítima, helicópteros y miles de militares de una docena de naciones participan en este ejercicio combinado de quince días de duración.

Diez buques de la Royal Navy, además de elementos de cuatro escuadrones: Merlins, Wildcats  y jets Hawk que se han trasladado de Cornualles a Escocia.

El Príncipe de Gales y el buque insignia anfibio HMS Albion encabezaron la participación de la Royal Navy, a la que se unieron las fragatas HMS Argyll y Lancaster -esta última recién llegada de las operaciones en el Ártico-, el buque cisterna RFA Tiderace, el buque de apoyo RFA Mounts Bay, el cazaminas HMS Pembroke y un puñado de patrulleras P2000.

Tras una semana en la que las unidades participantes aprenden a trabajar juntas -hay media docena de minigrupos que operan frente a las costas escocesas-, el ejercicio da un giro de 180 grados en su segunda semana, ya que los participantes se enfrentan a escenarios desafiantes de gran alcance que reflejan acontecimientos del mundo real, como la evacuación de civiles de una zona de guerra.

Además de validar el funcionamiento del Príncipe de Gales, el Joint Warrior ha servido para perfeccionar la transformación en curso de los Royal Marines en la «Future Commando Force», capaz de desplegar rápidamente fuerzas de asalto cuando sea necesario.