Francia ha cambiado el rumbo de su política en defensa y ha anunciado la cancelación de dos de sus programas más destacados de drones, el Eurodrone MALE y el Patroller.
El gobierno francés presentó hace unos días la actualización de la Ley de Programación Militar (LPM) 2024-2030. En esta, añadieron 36.000 millones de euros al presupuesto de defensa francés de 413.000 millones de euros para el periodo 2024-2030 y se retiraron las partidas presupuestarias del programa Eurodrone, destacando: “Se ha reorientado para aprovechar la aparición de drones de teatro de operaciones soberanos de menor coste», considerando al Eurodrone «menos adecuado para conflictos de alta intensidad».
El Eurodrone es un sistema MALE (Media Altitude Long Endurance) desarrollado por Airbus Defence and Space junto a Dassault Aviation y Leonardo el cual había sido un pilar en la cooperación europea de defensa.
Sin embargo, la evolución de los escenarios actuales ha provocado la pérdida de competitividad frente a soluciones más inmediatas. Además, han planteado cuestiones sobre el sistema, llegando a mencionar altos mandos de la Fuerza Aérea Francesa que está poco adaptado a los conflictos actuales.
Reorientación con impulso al Rafale F5 y Loyal Wingman
Debido a este portazo de Francia, el Ministerio de las Fuerzas Armadas francesas ha destacado que reorientará los recursos hacia un impulso del Rafale F-5 y el dron autónomo que acompañará a este modelo, el Loyal Wingman. Un programa estrictamente nacional con un presupuesto de 3.500 millones de euros.
De esta manera, Francia apuesta por producir drones más pequeños, veloces y económicos que puedan ser fabricados en masa
Pérdidas para el programa
Alemania, Italia y España, socios en el proyecto, han mostrado su intención de continuar con el desarrollo del Eurodrone, sin embargo, la salida de Francia del programa, podría encarecer el programa.
Según distintas estimaciones, cifran los sobrecostes en más de 700 millones de euros para los países restantes, lo que obligaría a replantear el equilibrio económico del proyecto.
El fracaso del Patroller
Por otro lado, Francia también ha puesto fin al programa del dron táctico Patroller, desarrollado por Safran Electronics & Defense. El sistema llevaba varios ejercicios acumulando retrasos y sobrecostes. En 2016 se firmó el contrato por unos 330 millones, donde se preveían las primeras entregas en 2018.
Los problemas técnicos y de suministro se evidenciaron cuando el 61º Regimiento de Artillería recibió la primera unidad operativa en 2024, seis años más tarde de lo previsto.
Con estas decisiones, el país galo manda un mensaje y deja claro que prefiere disponer de tecnología propia, aunque sea menos ambiciosa en tamaño, que depender de programas multinacionales más lentos y que no responden a las urgencias a sus necesidades.













