F-35
Aviación militar, Destacamos

Japón seleccionó a Mitsubishi como contratista de su nuevo avión caza

Japón seleccionó a Mitsubishi Heavy Industries (MHI) como contratista principal del nuevo avión caza. 

Por Alberto López

El Ministerio de Defensa japonés indicó que “seguiremos adelante con el desarrollo del próximo caza (F-X) junto con MIH”.

Por su parte, el ministro de Defensa, Nobuo Kishi, dijo que Japón seleccionará un socio en el extranjero a finales de este año para la colaboración en tecnología sigilosa de aeronaves.

La selección de MHI como contratista principal del programa F-X no es una sorpresa, dado que Japón estaba decidido a reiniciar sus capacidades de aviones de combate y la compañía es la única en Japón con experiencia en esta área.

El Ministerio de Defensa también está buscando más fondos para la investigación y el desarrollo del F-X en su última solicitud presupuestaria presentada al Ministerio de Finanzas, a finales de septiembre pasado. El Ministerio de Defensa solicitó US$555,8 millones para el programa principal y otros US$113,6 millones para la investigación y el desarrollo de los subsistemas de los cazas, como los radares y la integración de los sistemas de la misión.

La financiación permitirá a Japón continuar su labor de investigación y desarrollo de la tecnología de los cazas, que ha mantenido durante la última década a pesar del fin de la producción del avión de combate Mitsubishi F-2 y la decisión de comprar el Lockheed Martin F-35.

La labor que el país tiene previsto continuar incluye el desarrollo y perfeccionamiento de diseños y materiales de sigilo, radares activos de matriz escaneada electrónicamente y motores turbofan de postcombustión. Para ello, se espera que el fabricante local de motores IHI continúe trabajando en su turbofan de postcombustión XF9-1.

La nueva aeronave de combate volará en 2028, con una producción programada para la década de 2030. El caza reemplazará al F-2, también construido por Mitsubishi, e incorporará tecnología y conocimientos aeroespaciales estadounidenses.

Mitsubishi construyó varios aviones famosos de la Segunda Guerra Mundial, incluido el caza naval A6M Zero, pero Japón dejó de desarrollar y producir aviones de combate después de la guerra. 

Japón, que durante décadas fabricó aviones de combate estadounidenses bajo licencia, no ha ocultado su deseo de reavivar el desarrollo de sus aviones de combate.

El último caza de Japón, el F-2, es un derivado del F-16 Fighting Falcon que Lockheed Martin desarrolló en la década de 1990.