Presupuesto de defensa de España para 2023: y llegaron las buenas noticias

por | 11 octubre 2022

El pasado 6 de octubre se presentaban los Presupuestos Generales del Estado para el próximo 2023, y en el apartado dedicado al Ministerio de Defensa hemos encontrado muy importantes novedades.

Aunque dedicaremos un artículo completo de análisis en nuestro próximo número de la revista, ya hay muchos datos que podemos adelantar. Lo primero a destacar sería que el presupuesto global asciende casi un 26% con respecto al año 2022, lo que de principio parece una cifra acorde con el plan de cumplir los compromisos con los socios de la OTAN de alcanzar lo antes posible el muy manido 2% sobre el PIB en inversión en defensa. El importe presupuestado alcanza los 12.317 millones de Euros (7.923 en 2022), que se divide entre el presupuesto propiamente dicho (7.923 millones) que crece un 8,5% y los Programas Especiales de Armamento (PEA) que dispondrán de 4.900 millones de Euros, la friolera de un 72% más que el año anterior.

Estas primeras cifras nos dicen que, además de una inversión en cantidad adecuada, ésta se ha volcado de manera decidida en la muy necesaria modernización de nuestras fuerzas armadas. Tradicionalmente España siempre dispuso de un presupuesto deficitario para pagar a sus militares y dotarse de unas fuerzas armadas modernas y razonablemente equipadas, pero desde el desencadenamiento de la anterior crisis después de 2008, el castigo presupuestario fue tremendo por todos los gobiernos fuesen del color que fuesen. Eso no solo nos hizo perder capacidades militares cruciales y que costaron mucho esfuerzo implantar y mantener, sino que la falta de fondos llegó a afectar muy seriamente a la operatividad más básica de nuestros ejércitos, llegando la situación a tal punto que peligraba seriamente la adecuada defensa de nuestra soberanía. Y ello además en un momento de especial riesgo estratégico ya no solo por el más visible peligro que emana ahora de Moscú, sino por el generalizado reequilibrio estratégico en el que vivimos, con la inestabilidad intrínseca que ello conlleva. Si a ello le añadimos la carrera de armamentos que vivimos en el Norte de África, donde Marruecos y Argelia modernizan extraordinariamente sus fuerzas armadas al tiempo que refuerzan sus reclamaciones territoriales contra España, puede el lector hacerse una idea de la peligrosidad de seguir dejando desamparadas nuestras capacidades defensivas.

En el ámbito que más nos compete en Avion Revue como es el aeronáutico, podemos afirmar que el poder aéreo es de largo el más beneficiado por este fuerte impulso inversor de modernización. Podemos afirmar que por fin se concretan los aviones de patrulla marítima y guerra naval con 12 nuevos C295 en dos configuraciones distintas, se invierte en la sustitución de los F-18M de Torrejón y Zaragoza, en los helicópteros antisubmarinos para la Armada, que serán los excelentes Sikorsky MH-60R, en un sustituto para el Harrier y en la modernización del sistema de mando y control aéreo. Aún sin nombrarlo, el presupuesto parece confirmar todo lo que adelantamos desde Avion Revue en la entrevista que publicamos al JEMA en nuestro pasado especial sobre el poder aéreo español. Así se abre la puerta a la llegada para el Ejército del Aire y del Espacio y para la Armada del deseado por muchos y denostado por cada vez menos F-35, en sus versiones A y B respectivamente. La posible llegada de estos aviones y de un nuevo lote de unos 25 Eurofighter de última generación, unido a los 20 Eurofighter del programa ya contratados dentro del Programa Halcón, convertirán a España en una de las potencias aéreas del Continente Europeo.

En cuanto a RPAS se confirma también presupuesto para el SIRTAP de Airbus, además de la inversión ya prevista en el EUROMALE, dos programas que aportarán nuevas e importantes capacidades a las FF.AA. españolas.

En lo que respecta a helicópteros, se destinan fondos para la segunda fase del NH90, la modernización de los Tigre, el ya nombrado MH-60R y los aparatos de escuela H-135.

De cara al futuro también parece confirmarse la selección de un nuevo avión para dotar el vector aerotransportado del Programa Santiago, aunque de un modelo no especificado.

Como se puede apreciar, son muchos los programas que reciben importante atención presupuestaria, pero no debemos olvidar que este debe ser solamente el principio de un amplio programa de modernización, que implique cambios profundos en doctrina, dotación de personal y material, que aplique las importantes lecciones que se pueden extraer de los últimos conflictos armados, y que dejen la seguridad y defensa de los españoles, no solo en las manos mejor preparadas, sino también en los medios más modernos.

Foto: Todo parece indicar que el F-35 finalmente sí llegará a España.

Rodrigo Rodríguez

Rodrigo Rodríguez

Rodrigo Rodríguez Costa es analista de seguridad y defensa desde 1990. Es Máster en “Paz, Seguridad y Defensa” por el Instituto Universitario Gutiérrez Mellado de Madrid. Colaborador habitual de medios de prensa generalista y especializada desde 1994. Fundador y editor de la desaparecida revista especializada en defensa “War Heat Internacional”. Fue, durante años, destacado colaborador de las revistas de defensa “Fuerza Aérea”, “Fuerza Naval” y “Fuerza Terrestre”. Desde agosto de 2012 ejerce como responsable de aviación militar en Avion Revue Internacional.