El Aeropuerto de A Coruña (LCG) afronta uno de sus mayores retos en muchos años, pues asumirá durante 35 días gran parte de la operativa de Santiago-Rosalía de Castro (SCQ).
Ayer miércoles 15 de abril se presentó un plan de refuerzo integral para gestionar estas operaciones del aeropuerto que cerrará sus puertas por obras del 23 de abril al 27 de mayo.
Joan Ibáñez, director del aeropuerto de A Coruña, destacó: “Es un gran reto para todos, porque se trata de una situación de carácter extraordinario y temporal. Vamos a coger un volumen de pasajeros y operativa que nunca antes ha tenido esta infraestructura. Y se hará de un día para otro”.
La previsión de Alvedro para esos 35 días son 856 operaciones programadas, incrementando la operativa en más de un 70% con 630 vuelos procedentes de la capital gallega. En total, se estima que durante estos días se gestionen un total de 1486 vuelos. Este flujo elevará el promedio habitual de 34 vuelos a un mínimo de 44, que en algunos casos superará los 50 movimientos.
La infraestructura acogerá rutas importantes de Santiago como Palma de Mallorca, Sevilla, Málaga, Londres o París. Para responder a esta demanda, Aena habilitó un aparcamiento provisional que suma 700 plazas adicionales.













