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UNVEX celebra jornada de exhibiciones aéreas

Tras el éxito de las demos de sistemas no tripulados en tierra y mar, el tercer día de UNVEX, la mayor feria de drones de España, las ha llevado al aire desde el Centro de Investigación Aerotransportada de Rozas, situado en el aeródromo de Rozas (Lugo) en una jornada que fue inaugurada por el vicepresidente segundo y conselleiro de Economía, Empleo e Innovación de la Xunta de Galicia, Francisco Conde, y el director del INTA, teniente general José María Salom.

Al ser preguntado por la importancia de UNVEX, Conde primero reiteró el apoyo de Galicia al evento, tras lo que explicó que “está siendo en estos momentos la capital de las diferentes iniciativas en aviones no tripulados en España y, por lo tanto, siendo los embajadores de las diferentes iniciativas que estamos impulsando en Galicia, precisamente a través del Polo Aeronáutico de Galicia”. Y añadió: “Es una oportunidad desde luego para todas las empresa que están en este polo aeronáutico, son más de 50 pequeñas y medianas empresas y centros de I+D que están colaborando en Galicia en las diferentes iniciativas”.

El conselleiro también tuvo unas palabras sobre la organización del evento y aseguró que “hemos aprendido mucho del buen hacer de UNVEX y de toda la organización una edición que incluye la agenda de actividades más amplia y con el reto de las diferentes localizaciones, hoy en Lugo ayer en Marín y por supuesto en la sede central de Santiago”.

Tras Conde, tomó la palabra el teniente general Salom, que dijo que UNVEX es “una feria importantísima para todos nosotros”, el director del INTA también agradeció lo que el evento supone a la hora de dar a conocer el sector entre el gran público.

Gran expectación ante las demos 

Los discursos inaugurales dieron paso a las exhibiciones. Gradiant fue la encargada de abrir la agenda de demos con un sistema antidrón diseñado para localizar sistemas no tripulados hasta a 10 kilómetros de distancia mediante dos sistemas, uno de radiofrecuencia y otro de cámaras ligado al anterior (se activa automáticamente ante cualquier detección positiva del primero).

El sistema también puede neutralizar la posible amenaza si así lo decide el operador mediante la inhibición de la señal de control del aparato. Esto provoca, en la mayoría de los casos, que el dron detenga su misión, aunque se autónoma, y se quede parado hasta que se le termine la batería y se active el aterrizaje de emergencia.

La siguiente exhibición fue del Fulmar Delta de Sistem, un dron donde lo más espectacular sin duda es su sistema de lanzado mediante una catapulta y de recogida mediante una red desplegable. Sistem aprovechó la feria para anunciar que a finales de año presentará un nuevo Fulmar de más de 25 kilos con las capacidades mejoradas, desde la autonomía, que pasa de 8 a 12 horas, a la distancia de operaciones, que pasa de 80 kilómetros a 120.

Además, la empresa está trabajando en dotar al Fulmar de una nueva cámara que le permita trabajar en condiciones más óptimas, lo que posibilitaría incluso sancionar, en labores de vigilancia del tráfico rodado. En su prueba, el Fulmar fue capaz de seguir perfectamente a vehículos situados a más de un kilómetro de distancia e incluso de leer sus matrículas.

El momento álgido de la jornada llegó de la mano de Indra, que mostró dos drones, el mini RPAS Mantis y el Targus, que por primera vez voló de forma autónoma para el gran público dirigido desde un centro de control situado en el nuevo hangar que la empresa ha construido en el aeródromo de Rozas. El Targus despegó de forma convencional, con el piloto controlándolo manualmente, pero luego este se hizo a un lado y cedió el control a tierra, desde donde mostraron las diferentes capacidades del dron, el más grande sin duda de los mostrados en UNVEX con sus 12 metros de envergadura y sus más de 1.200 kilos de empuje a despegue en el modo pilotado con todas las cargas de pago incluidas. Las aplicaciones del Targus para todo tipo de trabajos, incluso de vigilancia debido a lo silencioso que es, son muy variadas ya que, además, su uso es tanto civil como militar.

El otro sistema, el Mantis, con sus dos metros de envergadura y sus 15 kilómetros de alcance, es obviamente otro concepto distinto al Targus pero enormemente versátil. La aeronave, que participó en el programa Rapaz de la DGAM, puede transportarse en una sencilla maleta.

Después de Indra llegó el turno de UAV Works que hizo volar por primera a su Valaq 120 con público. El Valaq 120 es un sistema que combina el ala fija con el despegue vertical de un multirrotor, lo que supone, entre otras ventajas, un ahorro energético importante. La apariencia es la de un dron es un ala fija, pero para descender se pone en vertical y baja utilizando las hélices que antes estaban al frente como si fuera un helicóptero. El sistema pesa cuatro kilos y es totalmente portátil.

La jornada la cerró Aerocámaras con el AeroHyb Quad, un dron híbrido (con motores de combustión que abastecen la batería de los motores eléctricos que mueven el dron) capaz de volar a 130 kilómetros de distancia, con una autonomía de tres horas y una capacidad de carga de cinco kilos. Sorprende la autonomía de esta plataforma frente a una totalmente eléctrica que, a la misma carga de pago, apenas duraría 10 minutos en el aire. También llama la atención la velocidad que consigue, de unos 30 nudos de máxima y alrededor de 20 de crucero. El diseño es óptimo para labores industriales, es plegable para su transporte y las baterías no necesitan cambiarse o recargarse lo que soluciona muchos problemas logísticos. Una muestra de las capacidades de los drones de esta compañía es que todas las demos del día fueron graba con otro de los sistemas de Aerocámaras.

Un punto a reseñar de las demos es que los presentadores de cada empresa destacaron en sus intervenciones los contactos que habían realizado durante la feria, lo que muestra la utilidad de este tipo de eventos.