Entrevista a Fernando Gómez-Carpintero, Director General de Airbus Crisa

por | 4 octubre 2022

Tras superar varios contratiempos, incluido el paso del Huracán Ian, por el que la SLS debió nuevamente resguardarse en el edificio de integración, parece ya inminente el lanzamiento de la misión Artemis I, puntapié inicial para que la humanidad regrese a la Luna y siente las bases para la exploración tripulada a otros destinos más allá. Airbus Crisa es la única empresa española implicada en la misión Artemis I.  Hablamos con Fernando Gómez-Carpintero, director general de la compañía para que nos cuente cómo es trabajar en este proyecto de tanta relevancia.

Avion Revue: ¿Cómo se están viviendo los retrasos del lanzamiento?

Fernando Gómez-Carpintero: Aumenta la emoción y las ganas de que comience la misión de la nave que va dentro de ese lanzador. Con Airbus tenemos una participación muy relevante con el módulo de servicio europeo, ya que se trata de la mitad de la nave. Por lo tanto, estamos entusiasmados de que comience de alguna manera esta aventura de Artemis.

Aun así, lo más importante es que salga bien. Artemis I es un gran vuelo de prueba, tiene el objetivo de probar todos los sistemas que permitirán un viaje seguro de los astronautas con Artemis II. Por lo tanto, se retrasará las veces que sea necesario hasta que se den las condiciones de seguridad que requiere la NASA para este lanzamiento.

Viajar a la Luna con un sistema tripulado es una proeza tecnológica. Han pasado ya 50 años desde que se fue a la Luna de manera tripulada, y lo más parecido que hemos vivido desde entonces es a 400 Km de altura donde está la Estación Espacial Internacional (ISS). Al final, la Luna está a 400.000 Km de distancia, 1000 veces más lejos, por lo que eso también puede explicar los requisitos tan estrictos que está poniendo la NASA a la hora de liberar este primer vuelo de Artemis.

AR: ¿Cuáles son las principales aportaciones de Airbus Crisa al programa Artemis?

FG: Una de las diferencias principales de Artemis, respecto a su predecesor Apolo, es que la NASA ha confiado en empresas de fuera de Estados Unidos para hacer una contribución importante en el segmento de vuelo, es decir en el vehículo tripulado. Este vehículo que se llama Orion tiene dos mitades: una cápsula donde van los astronautas, y un módulo de servicio europeo, cuyo contratista principal es Airbus, que alimenta y da todos los servicios de soporte a esa cápsula tripulada. Dentro de ese módulo de servicio europeo, unas cajas electrónicas,  las Unidades de Control Térmico, son la contribución de Airbus Crisa. Se han diseñado, fabricado y probado en nuestra sede en Tres Cantos (Madrid), y que tienen varias funciones relevantes. Por mencionar dos, una es el control térmico del propio habitáculo, donde van los astronautas, y otra el  suministro de aire y oxígeno. Son parámetros asociados a la supervivencia de los astronautas, por lo que es una electrónica crítica.

Imagen de una de las unidades a bordo de Orion, diseñadas y fabricadas por Airbus Crisa en España.

AR: Entonces, ¿Artemis I irá sin tripulación?

FG: Si, el primer vuelo de Artemis I va sin tripulación, el segundo con tripulación, el tercero aterrizará en la Luna y, el cuarto, establecerá una presencia permanente, una estación espacial que va a orbitar la Luna, la cual servirá de puerta de acceso a la Luna y otros viajes más allá de ésta.

La diferencia con el programa Apolo es que aquí no se trata de llegar primero a la Luna y volver, sino que el objetivo es establecer una presencia permanente en la Luna. La idea es que nos permita aprender todos esos procesos químicos, bilógicos y todos los factores asociados a la vida fuera del confort en la superficie terrestre, para así poder ir a otros planetas.

Es una carrera a largo plazo con varias misiones. Todas ellas llevan la parte del módulo de servicio europeo, pero después hay otros elementos en los cuales la contribución española y nuestra es todavía más relevante para establecer esa presencia permanente.

AR: Eso será en el “Gateway”, ¿no?

FG: Efectivamente. Esa estación espacial que orbitará la Luna se llama “Gateway”, que podríamos traducir como puerta de acceso, tanto para una presencia mayor en la superficie lunar, como para acceder a otras localizaciones.

AR: Sois la única empresa española trabajando en Artemis 1. ¿Cuáles crees qué fueron los factores diferenciadores para que esto resulte así? ¿Hubo otros proyectos previos que contribuyesen a esta elección?

FG: Airbus Crisa es una empresa que tiene casi 40 años de experiencia en el sector, hemos tenido contribuciones muy relevantes en todas las misiones científicas que se han organizado desde Europa, a través de la Agencia Espacial Europea (ESA). Personalmente puedo hablar de algunas que he vivido muy de cerca como la misión BepiColombo, que está en este momento viajando a Mercurio, o el programa Juice, donde se va a lanzar un satélite a las lunas heladas de Júpiter. En todo este tiempo hemos tenido una contribución relevante en misiones que han permitido desarrollar una tecnología, asociada a la electrónica para sobrevivir al ambiente hostil del espacio, y eso nos ha dado los elementos para posicionarnos a este respecto. También hemos tenido contribuciones en el ATV, que es un vehículo europeo que servía para llevar material a la tripulación de la ISS.

Con esta experiencia, la NASA ha decido confiar en Airbus, y particularmente en Airbus Crisa, para formar parte de un gran proyecto como es este, sabiendo que estamos muy preparados para este tipo de desarrollos tecnológicos.

AR: ¿Qué retos tuvisteis que superar durante el proyecto? ¿Cuál es la mayor dificultad a la que os enfrentasteis?

FG: Hay muchos retos asociados a electrónica para el espacio. Quizás el factor principal que marca la diferencia es que esta misión va a llevar tripulación, va a tener a su cargo las vidas de personas y esto tiene un impacto directo en la tecnología y en la electrónica que tiene que ser capaz de continuar su funcionalidad incluso después de fallo. Lo más importante al final es conseguir la supervivencia.

Otro de los factores importantes tiene que ver con lo que mencionaba anteriormente, y es que la Luna tiene una distancia muy superior a la órbita baja de la Tierra y hay que tenerlo en cuenta. Este diseño tiene una electrónica de unos 12 kilos, tiene control de más de 100 calentadores, es capaz de gestionar más de 200 sensores, más de 12 electroválvulas y bombas para hacer toda esta gestión y lo hace con una unidad muy compacta.

En definitiva, si yo tuviera que resaltar dos retos tecnológicos serían el aspecto de la fiabilidad y safety, es decir, garantizar la seguridad de la tripulación y todo lo que tiene que ver con las prestaciones y la masa.

En este primer proyecto de Artemis I, más de 50 trabajadores, entre ingenieros y técnicos, altamente cualificados tuvieron una participación importante. Al final se ha hecho todo el proceso desde el diseño hasta la fabricación y las consiguientes pruebas en nuestras instalaciones de Tres Cantos (Madrid).

Orion con el módulo de servicio europeo construido por Airbus.

AR: ¿Cómo es el diseño en cuanto a seguridad?

FG: Por cada nave van dos unidades de control térmico, con un esquema de redundancia y con un esquema de cross strapping, en el que van interconectadas. De esta manera, si se produce el fallo de alguna de ellas, permite seguir llevando a cabo la misión y la funcionalidad, como por ejemplo seguir controlando la temperatura del habitáculo. Eso requiere un diseño muy específico, que va más allá de la redundancia estándar de un satélite normal de telecomunicaciones. El factor humano se traduce en un requisito mucho más restrictivo a la hora del safety.

AR: Nos comentabas que había unos 50 trabajadores involucrados en el proyecto Artemis I en Airbus Crisa. ¿Cómo es la organización en un proyecto de estas características?

FG: Hablaba de 50 personas en esta misión de Artemis I. Ahora mismo para Gateway, somos unas 500 personas. Todos puestos de alta cualificación, desde la parte del diseño e ingeniería, hasta incluso la parte de fabricación. Airbus Crisa es una empresa de unos 600 empleados, por lo que nuestra contribución en Gateway es muy relevante.

En cuanto a la organización,  está relacionada con la revolución del New Space, y lecciones aprendidas que hemos tenido a raíz del primer programa que se llamaba OneWeb. Se trata de una organización por proyectos, un modo de trabajo diferente, revolucionario ciertamente en el sector. Nosotros hemos hecho una transformación de los espacios físicos de nuestras oficinas para poder trabajar en lo que nosotros llamamos “modo proyecto”, todo localizado en un mismo sitio, con los responsables del proyecto a un mismo nivel que el equipo del proyecto. Así, favorecemos los flujos de comunicación y un proceso mucho más interactivo. Es una revolución en las formas de trabajo.

AR: ¿Trabajáis con otros proyectos a la par que este?

FG: Ahora mismo tenemos unos 60 proyectos en curso. Nuestro proyecto en Gateway, un proyecto de nuestro cliente en Northrop Grumman en Estados Unidos. Estamos haciendo electrónicas críticas para la misión Mars Sample Return. Por otro lado, en el aspecto de las telecomunicaciones, tenemos una contribución importante tanto en OneSat, que es la plataforma Airbus de comunicaciones como en el área de las constelaciones y el NewSpace tras la experiencia en OneWeb. Ahora mismo, Aribus Crisa está en crecimiento y más a raíz de dos aspectos tan importantes como la exploración humana y el área de las telecomunicaciones y de las constelaciones.

AR: ¿Cómo es trabajar en un proyecto liderado por la NASA con tanta participación internacional y de estas características?

FG: Vinculado a las diferencias con Apolo, Artemis es una iniciativa colaborativa, con una participación importante de muchos países. Nosotros estamos muy habituados a trabajar en grandes y complejas cadenas de suministro con diferentes agentes, con diferentes países, en diferentes idiomas. Quizás lo que distingue esta misión Artemis es el fondo, estamos hablando de volver a la Luna, tener una presencia permanente, que la Luna sirva de base de operaciones y de aprendizaje para hacer misiones tripuladas a otros planetas. Es un enorme motivo de compromiso y de emoción para todos nuestros equipos. Hay ingenieros senior en Airbus que afirman que empezaron a trabajar en este sector para poder tener la oportunidad de contribuir a los viajes a la Luna.

En cuanto se den las condiciones se lanzará el SLS, con el  Orion ESM en el interior, y dará comienzo el gran programa Artemis con una vuelta del ser humano a la exploración espacial. Es la gran diferencia respecto al resto de proyectos que tenemos. Estamos hablando de una aventura en la que el ser humano se embarca en la exploración espacial. Eso es motivación suficiente para todo el equipo que estamos aquí en Tres Cantos.

Además, haber demostrado a la NASA y contratistas principales que Airbus Crisa, y en general España, está preparada de hacer una contribución en el segmento de vuelo, es también un motivo de enorme orgullo.

Agustina Torchia

Agustina Torchia

Trabajo desde hace más de 15 años en el mundo de la comunicación y editorial, con el foco en la industria espacial, aviación y de defensa. Siento curiosidad por las historias detrás de los proyectos y me gusta contarlas para que se conozcan.