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Espacio

Sentinel-6 de Copernicus ya está encapsulado

Sentinel 6
Sentinel 6

Mientras avanzan los preparativos para el lanzamiento de Sentinel-6 Michael Freilich de Copernicus, el equipo de la base de las fuerzas aéreas estadounidenses Vandenberg de California se ha despedido del satélite, ya encapsulado dentro de las dos mitades de la cofia de su cohete Falcon 9. El despegue ahora está programado para el 21 de noviembre a las 17:17 GMT (18:17 CET, 09:17 PST).

Desde su llegada al lugar del lanzamiento a finales de septiembre, Sentinel-6 Michael Freilich se ha sometido a pruebas exhaustivas, se ha cargado con propelente y se ha unido al adaptador de lanzamiento. Ahora, una vez a salvo en el interior de la cofia que lo protegerá durante el despegue, los siguientes pasos incluyen el traslado hasta la torre de lanzamiento y la integración con el resto del cohete.

Esta nueva misión tomará el relevo como misión de referencia de altimetría por radar, continuando con el registro a largo plazo de mediciones de la altura de la superficie del mar que iniciaron el satélite franco-estadounidense Topex Poseidon en 1992 y después las misiones de la serie Jason.

El aumento del nivel del mar es una de las mayores amenazas a las que nos enfrentamos como consecuencia del cambio climático.

Los datos satelitales muestran que el nivel medio mundial del mar ha subido algo más de 3 mm al año desde 1993. Y lo que es más preocupante, el ritmo de aumento se ha acelerado en los últimos años. Sentinel-6 de Copernicus no solo continuará con este registro de referencia para los estudios del clima, sino que también medirá la altura del nivel del mar con una precisión sin precedentes.

La vigilancia precisa de los cambios en la altura de la superficie marina a lo largo de decenios es esencial para la climatología, para las políticas y, en última instancia, para proteger la vida de quienes se encuentran en zonas vulnerables por su baja altitud.

La misión Sentinel-6 comprende dos satélites idénticos, Sentinel-6 Michael Freilich y Sentinel-6B, lanzados con cinco años de diferencia y que suministrarán mediciones hasta 2030 como mínimo.

Los satélites alcanzarán la órbita 66° N 66° S, ocupada previamente por las misiones que han suministrado los datos de referencia de altura del nivel del mar durante las últimas tres décadas. Esta órbita permite cartografiar cada diez días el 95 % del océano libre de hielo. Sentinel-6 se basa en la serie Jason, el satélite CryoSat de la ESA y la misión Sentinel-3 de Copernicus.

Cada uno de los satélites de Sentinel-6 transporta un altímetro que mide el tiempo que tardan los pulsos de radar en viajar hasta la superficie de la Tierra y regresar al satélite. Las mediciones altimétricas, una vez combinadas con datos precisos de posicionamiento satelital, indican la altura de la superficie marina.

Además, Sentinel-6 aporta por primera vez un radar de apertura sintética a la serie cronológica de misiones de referencia altimétrica. Para garantizar que no se introducirá sesgo alguno en los datos cronológicos, el instrumento de radar proporciona mediciones convencionales en modo de baja resolución y, al mismo tiempo, ofrece las prestaciones mejoradas del procesamiento por radar de apertura sintética, con mediciones de alta resolución en la dirección de la trayectoria.

El conjunto de instrumentos de los satélites también incluye un avanzado radiómetro de microondas de la NASA. El vapor de agua de la atmósfera afecta a la velocidad de los pulsos del radar del altímetro y, en consecuencia, al cálculo de la altura de la superficie del mar. Este radiómetro tiene en cuenta este vapor de agua para garantizar la precisión de las mediciones.

Además de cartografiar la altura de la superficie marina para comprender los cambios a largo plazo, Sentinel-6 ofrece datos para aplicaciones operacionales de carácter práctico. Por ejemplo, la misión mide la altura significativa de las olas y la velocidad del viento, datos empleados para efectuar predicciones oceánicas en tiempo real que pueden utilizarse para la gestión sostenible de recursos marinos, la gestión del litoral y la protección ambiental, la industria pesquera y mucho más.

La misión Sentinel-6 es un verdadero ejemplo de cooperación internacional: aunque forma parte de la familia de misiones Copernicus de la Unión Europea, su implementación es el resultado de un esfuerzo de colaboración único entre la ESA, la NASA, la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT) y la Administración Nacional del Océano y de la Atmósfera de los Estados Unidos (NOAA), con contribución del Centro Nacional de Estudios Espaciales francés (CNES).