El consejero de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades de la Junta de Andalucía, Rogelio Velasco, ha anunciado que el proyecto de construcción del Eurodrone, el nuevo avión militar no tripulado en el que participan España, Alemania, Italia y Francia, «consolidará la actividad de Airbus en Andalucía», teniendo en cuenta que las factorías de la compañía en la comunidad andaluza han sido elegidas para fabricar parte de la aeronave. Así lo ha destacado durante la clausura del I Encuentro de Clústeres Aeroespacial-Ferroviario-Naval a finales del pasado mes de febrero.

Según esta información las instalaciones de Airbus de Sevilla y del CBC, en El Puerto de Santa María (Cádiz), habrían sido elegidas por la compañía aeronáutica para desarrollar parte del proyecto de construcción del Eurodrone, el nuevo avión militar no tripulado.

Según lo trascendido en medios locales se fabricaría parte del fuselaje en Sevilla y el empenaje trasero  del MALE RPAS en Cádiz.

A finales del pasado mes de enero, el Consejo de Ministros español aprobaba el gasto para el programa. Las demás naciones participantes en el programa ya habían aprobado sus respectivos presupuestos, por lo que con la aprobación de España ya se podrían materializar los contratos de producción.

Un mes después, Airbus y la Organización Conjunta de Cooperación en Materia de Armamento (OCCAR) firmaron el contrato global de Eurodrone, incluyendo el desarrollo y la fabricación de veinte sistemas y cinco años de apoyo inicial en servicio.

Recordemos que España participa con el 23% en este proyecto, en el que participan también Alemana, Francia e Italia.

Características

La aeronave tiene una longitud de 16 metros, una envergadura de 30 metros y una altura de 6 metros; alcanza una velocidad máxima de 500 kilómetros por hora; está ideado para tener una autonomía de entre 18 y 40 horas, y se estima que el programa Eurodrone genere unos 7.000 puestos de trabajo de alta tecnología en la Unión Europea.

Entre las características de este sistema, diseñado para volar en el espacio aéreo no segregado, estará incluida la modularidad de las misiones para una superioridad operativa en materia de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, tanto en área extensa como en el teatro de operaciones.

La previsión de entrega de los primeros aparatos es en el año 2028, mientras que el primero para España llegará en 2029, que prevé adquirir cuatro de los veinte sistemas propuestos inicialmente. Cada uno consta de tres aviones y dos estaciones de control terrestre, por lo que el total de aviones al servicio de las Fuerzas Armadas españolas sería de doce.