La unidad de negocio de Defensa, Espacio y Seguridad (BDS) de Boeing presentó el pasado 12 de septiembre su nuevo Centro de Fabricación de Materiales Compuestos Avanzados (ACFC), que ha sido construido específicamente para producir componentes de materiales compuestos avanzados para futuros aviones de combate.


La nueva instalación en Mesa, Arizona (Estados Unidos), será un centro de producción seguro operado por Phantom Works, la división de investigación, desarrollo y creación de prototipos de BDS.

La fase de construcción de las instalaciones de más de 14.000 metros cuadrados ya se ha completado, y se espera que el centro esté plenamente operativo este otoño.


«Boeing fue pionera en una nueva era de ingeniería aeroespacial digital en programas como el T-7, el MQ-25 y el MQ-28, y ahora estamos liderando de nuevo el camino transformando digitalmente todo nuestro sistema de producción para construir la próxima generación de aviones de combate avanzados», apuntó Ted Colbert, presidente y consejero delegado de la división de Defensa, Espacio y Seguridad de Boeing.


Aprovechando las mejores prácticas de los programas de nueva creación como el MQ-28 Ghost Bat, el MQ-25 Stingray, el T-7A Red Hawk y los esfuerzos propios, el ACFC permitirá a Boeing escalar un sistema de producción digital a la plataforma, modular y flexible a través de futuros programas, proporcionando una velocidad, agilidad y eficiencia de costes sin precedentes.

En la región de St. Louis, en Estados Unidos, se están construyendo nuevas fábricas que darán soporte a las siguientes fases de producción y que está previsto que entren en funcionamiento en los próximos años.