El Consejo de Administración de Indra ha aprobado un nuevo Plan Director de Sostenibilidad para el período 2020-2023, que tiene como objetivo principal reforzar el liderazgo de la compañía en este ámbito y convertirlo en un elemento estratégico y diferencial, mediante la puesta en marcha de numerosas acciones concretas.

El Plan Director de Sostenibilidad se inspira en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, marco de referencia para la sostenibilidad a nivel global, y en la Política de Sostenibilidad de Indra, renovada en marzo de este año. Pretende fortalecer el modelo de gobierno de la compañía para un negocio responsable, potenciar su tecnología con impacto en el desarrollo sostenible, contribuir a combatir el cambio climático y proteger el medioambiente, así como reforzar la relación con los diferentes grupos de interés de la compañía, como profesionales, inversores, clientes, socios, proveedores, o la sociedad en general, potenciando la creación de valor a largo plazo para todos ellos.

Siete Pilares

Para conseguirlo, el Plan establece un total de 28 iniciativas concretas englobadas en siete pilares, con KPIs e indicadores detallados para medir el punto de partida y la evolución. Los pilares son: Buen gobierno, ética y transparencia; Planeta y Cambio Climático; Personas y Talento; Sociedad y Compromiso con la Comunidad; Oferta tecnológica con impacto; Relación con Grupos de Interés y Transformación Cultural.

Entre las iniciativas para asegurar que la compañía se rige por las mejores prácticas de buen gobierno, ética y transparencia, Indra pretende reforzar el modelo de gestión de riesgos en materia ESG (Environmental, Social and Government), seguir trabajando para garantizar la mayor seguridad de la información, privacidad y protección de datos o avanzando en la implementación de los Principios Rectores de Empresa y Derechos Humanos.

Para contribuir activamente a combatir el cambio climático y proteger el medioambiente, está previsto mejorar la medición y reducción de la huella de carbono y la eficiencia energética, avanzar en la adopción de las recomendaciones del grupo de trabajo europeo sobre declaraciones financieras relacionadas con el clima (TCFD) y gestionar los residuos de una forma más responsable, según los principios de la economía circular.