Los trabajadores de Airbus España afiliados a UGT, CGT y ÚTIL han rechazado la nueva propuesta del fabricante europeo tras celebrarse ayer las votaciones en los turnos de mañana y tarde. De esta manera, a partir de hoy martes 25 de agosto, los empleados están convocados a una huelga indefinida.
Airbus ya evalúa el impacto
El gigante aeronáutico ha lamentado la decisión tomada por los trabajadores de seguir adelante con los paros indefinidos a partir de hoy, analizando desde ya el impacto que puede tener estas nuevas protestas en los distintos procesos de producción, programas e imagen y reputación de la compañía.
Las plantas de Getafe, Illescas, Albacete y Sevilla apoyan la huelga tras respaldar la continuidad de los paros. En Cádiz, sin embargo, la votación se ha aplazado hasta el próximo 1 de septiembre, aunque el centro se adherirá mientras tanto a la decisión mayoritaria.
Además, Airbus considera que sus nuevas medidas ya recogían buena parte de las reivindicaciones de la plantilla y ha destacado que alcanzar un nuevo acuerdo en estos próximos días es “crítico” para garantizar el futuro de sus proyectos en España.
Negociaciones
El pasado viernes 21 de agosto se celebró una nueva mediación en el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA), destinada a aclarar los detalles del documento que Airbus había presentado dos días antes, además de fijar un calendario de reuniones en caso de que la votación de hoy no resultara favorable al fabricante europeo.
La nueva propuesta incluía una revisión salarial ligada al IPC y un componente adicional destinado a recuperar el poder adquisitivo perdido, además del compromiso de retirar el recurso presentado ante el Tribunal Supremo en materia de absentismo, entre otras medidas.
Sin embargo, tal y como informaba ayer Avion Revue Internacional, los sindicatos han considerado que la oferta se queda corta, pues, aunque Airbus aceptaba vincular las revisiones salariales al IPC, no concretaba todavía en qué cuantía ni en qué plazo se recuperaría el poder adquisitivo perdido. A ello se suma que otros asuntos incluidos entre las reivindicaciones de la plantilla, como las vacaciones, la flexibilidad horaria, el servicio de comedor o el transporte colectivo, quedaban pendientes de negociación.
De ahora en adelante se abre un nuevo capítulo donde Airbus deberá actuar con rapidez antes de que estas protestas afecten a sus programas y distintos compromisos con clientes.









