Rusia podría estar buscando sustituir a la ucraniana Antonov, emblemático por sus gigantescos aviones de carga y que han tenido un receso por el conflicto entre ambas naciones.

Según ha trascendido, un grupo de investigadores del Instituto Aerohidrodinámico Central de Rusia (TsAGI) modificó el diseño y configuración general de una de las aeronave de Antonov, en particular la sección transversal del fuselaje, para aumentar la capacidad de transporte de carga voluminosa.

Si el proyecto tiene éxito, el nuevo carguero contará con una carga máxima de 180 toneladas, avión que podría convertirse en el sucesor de la aeronave de carga de cuatro motores Antonov An-124.

Los investigadores rusos examinaron varias opciones de winglets instalados cerca del borde de fuga para identificar la mejor opción, además hicieron algunos ajustes en las puntas de las alas de la aeronave para “garantizar una alta calidad aerodinámica” en vuelo. Ahora, la longitud máxima del modelo de avión mejorado alcanza alrededor de dos metros con una envergadura de 1,8 metros.

“Se presta especial atención a las puntas de las alas extraíbles de varias configuraciones. Al comparar su impacto en la relación de elevación a arrastre durante las pruebas, los expertos podrán elegir la mejor opción”, indicó TsAGI en su información oficial.

“El proyecto está dedicado a la investigación de tecnologías para desarrollar un avión de transporte prometedor para reemplazar al avión de transporte pesado de largo alcance An-124 Ruslan. Esta aeronave estará diseñada para transportar carga pesada y voluminosa en una distancia de unos 7.000 kilómetros a una velocidad de 850 kilómetros por hora”, explicó el instituto ruso.

La aeronave ya ha realizado dos ciclos de pruebas, para estudiar la aerodinámica a diferentes velocidades de vuelo. Está previsto que las pruebas del nuevo diseño del avión se completen en un túnel de viento a finales de este mismo año.