Aerolíneas, Latinoamérica

Aeroméxico busca financiación y niega bancarrota

Aeroméxico busca nuevas formas de financiación para afrontar la crisis en la industria de la aviación mundial y niega que se encuentre en bancarrota.

Por Alberto López

Aeroméxico informó que “no inició ni ha tomado la decisión de iniciar, un procedimiento de reestructuración bajo el Capítulo 11 de la ley de quiebras de los Estados Unidos de América”.

En la misma información sí reconoce estar “identificando fuentes adicionales de financiación para fortalecer los flujos operativos” y alternativas para “una reestructura ordenada de compromisos financieros, sin tener afectación ni disrupción en las operaciones”.

Al parecer Aeroméxico emitió el documento a raíz de una columna en un diario local en la que se mencionaba que la compañía analizaba declararse en bancarrota en Estados Unidos.

En el comunicado, la línea aérea también indicó que está en coordinación con sindicatos, acreedores y arrendadores y que cumple con las obligaciones “que derivan de nuestros permisos y concesiones”.

Con sus flotas de aviones en tierra desde hace más de dos meses, las aerolíneas comerciales de América Latina han quedado en una situación muy delicada.

La chilena Latam y la colombiana Avianca sí se acogieron al Capítulo 11 del Código de Bancarrotas de los Estados Unidos e iniciaron procesos de reestructuración, mientras cortes estadounidenses del sector legal al que se han acogido les han permitido seguir operando.

Mientras tanto, otras no sobrevivirían sin auxilios de sus respectivos gobiernos, según han advertido los expertos y las mismas gremiales de la industria, como la Asociación Internacional de Transporte Aéreo y la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (IATA y ALTA, respectivamente).

Delta no es opción para Aeroméxico

En ese sentido de nuevas opciones de financiación, el director ejecutivo de relaciones institucionales de Grupo Aeroméxico, Sergio Allard, dijo que la aerolínea está trabajando en planes estratégicos para salir adelante, pues aunque Delta es su socio y obtuvo apoyo del Gobierno de los Estados Unidos, la compañía norteamericana no pueden inyectar capital a la mexicana porque el convenio bilateral así lo estipula, ya que son fondos fiscales. Además, precisó que mantienen muchas opciones para seguir adelante, y reiteró que Delta ha manifestado que quiere seguir como accionista.