Hercules
Latinoamérica

Uruguay envía uno de los recién llegados Hércules a la Antártida

Hace tan solo un par de semanas dos aviones de transporte militar Hércules C-130 H, adquiridos al Ejército del Aire de España, aterrizaban en Uruguay.  Ayer, uno de los recién llegados C-130 H inició su primera misión en la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), en un vuelo directo desde Carrasco a la isla Rey Jorge, en la Antártida. Transportando 4500 de carga para la Base uruguaya de Artigas.

El ministro de Defensa uruguayo, Javier García, explicó que con el anterior Hércules un viaje de estas características no se podría realizar. Mientras desde la FAU, el comandante del Hércules, el coronel Martín Campoamor calificó el vuelo como “histórico”.

El vuelo transportaba 4500 kilos de provisiones para todo el año de trabajo en la base científica permanente que Uruguay tiene en la Antártida. El vuelo se dedicó a transporte de carga y el de regreso al transporte de 16 personas. Entre los que se encuentran personal de mantenimiento, de empresas publicas y científicos.

El vuelo tiene una duración de casi 7 horas a la isla Rey Jorge. El Ministro Uruguayo explicó que «Es un vuelo que no se hubiera podido hacer de esta forma con el otro Hércules, es una de las ventajas que tiene, mucho más en tiempos de pandemia, porque hubiéramos requerido tener que hacer cuarentena por las disposiciones de Punta Arena en Chile. La tripulación va, no baja del avión, baja la carga, sube a los compatriotas y viene para Uruguay haciendo una escala de reposición de combustible a la vuelta».

Vuelo histórico

Por su parte, el comandante del Hércules, el coronel (av) Martín Campoamor calificó el vuelo como “histórico” y destacó la ampliación de capacidades que alcanza la Fuerza Aérea con los nuevos aviones.

“Este vuelo es en apoyo a el Instituto Antártico Uruguayo, principalmente a la dotación de la Base Científica Antártica Artigas que se encuentra en la isla Rey Jorge». Asimismo explicó que “las condiciones meteorológicas no son las mejores y principalmente son muy cambiantes, pero la condición de la pista, que son unos 1200 metros lleva a ser muy compleja la situación, pero siempre con la seguridad ante todo y sin problemas. Nosotros tenemos hasta la isla Rey Jorge unas 7 horas de vuelo, después de ahí descargamos todo lo que llevamos para el apoyo a la base científica, que son los víveres, todos los congelados que necesitan para sustentar la base, y después desde ahí nos vamos a Punta Arenas, que tenemos unas 2 horas y media de vuelo, hacemos una recarga de combustible y después regresamos para Carrasco, que son unas 5 horas de vuelo. Estimamos siempre una hora de operación total de la aeronave sin contar las horas de vuelo que es de unas 24 horas de misión”, explicó.

Campoamor añadió que “es un vuelo histórico para el país, para la Fuerza Aérea principalmente y para el escuadrón es un vuelo histórico porque vamos directo a la isla. Siempre operábamos de Punta Arenas por un tema de autonomía, pero con las nuevas aeronaves que tenemos ahora podemos llegar directo a la Antártida”.

Indicó que “facilita mucho porque la capacidad, no solo operativa, sino también de lo que es la autonomía de la aeronave cambia y nos permite realizar este tipo de misiones, en este caso es la Antártida, pero también puede ser el Congo u otra situación que el país lo requiera para la Fuerza Aérea”.

“Vuelos más directos porque la autonomía aumenta considerablemente, no solo la parte de la capacidad de la modernización de la aeronave, sino que también en este caso las condiciones de autonomía y de performance de la aeronave la hacen mucho mejor que la anterior. No solo modernización de aviónica sino también de equipamiento y todo lo que lo refiere a la parte de autonomía y de combustible”, puntualizó.

 

La aeronave en La Antártida.
La aeronave de la FAU en La Antártida.