Airbus se deja 11.300 millones de capitalización

por | Jun 26, 2024

Tras la revisión a la baja de las previsiones para 2024, Airbus se desploma en bolsa y pierde 11.300 millones de capitalización en un solo día.

A todas luces una reacción exagerada de los mercados, quizá porque esperaban realizar antes de irse de vacaciones con los beneficios generados por la venta de acciones de Airbus, que llevaban 200 sesiones seguidas al alza.

Quizá también porque la cotización bursátil hace décadas que se desacopló de la vida real. Que Airbus no podría cumplir sus previsiones de entregas por afecciones en la cadena de suministro era más que sabido. La prensa especializada, nosotros mismos, lo hemos comentado en múltiples ocasiones; en febrero, cuando Airbus presentó sus primeras previsiones para 2024; en abril en nuestro Especial Industria; en mayo durante el ADM Sevilla, donde además moderamos el panel “Preparando el ramp-up”.

Por tanto, el desplome ha sido exagerado respecto de la división de aviones comerciales. La realidad es muy tozuda y por mucho que se hinche o deshinche la burbuja, el mercado aerocomercial no se estabilizará hasta que Boeing se recupere del gigantesco bache en el que se encuentra. Mirando un poco más lejos, ni siquiera con Boeing recuperado, Airbus a pleno ritmo, los Comac certificados en occidente y Embraer entrando en mercado de pasillo único podrán hacer frente a la escasez de materias primas y a la inmensa demanda turística que asalta nuestras ciudades hasta imposibilitar vivir en ellas.

Para mí la sorpresa real de este anuncio ha estado en la provisión para la división de espacio.

Airbus sufre en el mercado de satélites

Previsiones de mercado demasiado optimistas, dificultades de desarrollo y producción, fallos de subcontratistas, penalizaciones por retrasos… La actividad de fabricación de satélites de Airbus atraviesa grandes dificultades. Airbus se ha visto obligado a realizar una provisión de 900 millones de euros en los segmentos de telecomunicaciones, observación y navegación.

Por una parte, el anuncio sorprende por su recurrencia: Airbus ya había anunciado una provisión de 600 millones de euros para su división de Defensa y Espacio al publicar sus resultados anuales en febrero, explicando que se debía en gran parte a una mala gestión de sus programas de satélites. Evidentemente, se habían subestimado los problemas.

Por otra parte, sorprende por su cuantía y alcance. Los daños parecen ser más profundos de lo previsto. Según Airbus, la mala gestión de los programas de satélites ya no sólo afecta a la actividad de telecomunicaciones (programas OneSat y Eurostar), sino también a la navegación (programas Galileo y Egnos V3) y a las actividades de observación de la Tierra.

Por no hablar de los problemas con los lanzadores Ariane 5 y el retraso del 6.

Un mercado sobrevalorado

Esta nueva provisión recuerda los difíciles tiempos del A400M, para el que Airbus provisionó una vez tras otra a lo largo de su desarrollo, hasta casi duplicar el coste del programa.

El ambicioso programa de satélites OneSat, lanzado en 2018, también está atrayendo mucha atención. Estos satélites de telecomunicaciones, capaces de reconfigurarse en órbita, representan un verdadero avance tecnológico, con la promesa de asignar dinámicamente la capacidad de telecomunicaciones de un satélite donde y cuando los clientes la necesiten. Sobre el papel, la idea es seductora, pero nada ha salido según lo previsto.

«El mercado no ha sido tan boyante como se esperaba», explicaba una fuente interna. Airbus vendió ocho ejemplares del OneSat: tres para Inmarsat, dos para Intelsat, uno para el operador japonés JSat, uno para el operador tailandés Thaicom y uno para un cliente sin identificar. Pero “como se vendieron menos unidades de las previstas, las economías de escala se esfumaron y hubo que revisar al alza los costes del programa”.

Desafíos tecnológicos subestimados

Airbus también subestimó la complejidad tecnológica del desarrollo y la industrialización de sus nuevos satélites. Los componentes tecnológicos, en particular el software, no estaban suficientemente avanzados. El diseño de redes terrestres adaptadas a estos nuevos satélites también resultó más difícil de lo esperado. «Este es el precio que hay que pagar cuando se desarrolla alta tecnología y se asumen riesgos», comentó Guillaume Faury el pasado mes de febrero, respecto de la primera provisión para la división D&S.

Airbus afirma haber sufrido problemas con sus proveedores también en la división de espacio. Como consecuencia del alza de costos de las materias primas y los componentes, algunos proveedores han aumentado considerablemente sus precios. Peor aún, otros han sido incapaces de cumplir sus compromisos de entrega. «Hemos tenido que recontratar algunas de las actividades de nuestros proveedores», lamenta una fuente interna. Esto ha provocado nuevos retrasos y sobrecostes. Como resultado, el programa lleva un retraso de al menos dos años y tiene que pagar las penalizaciones que ello conlleva. La entrega del primero para Inmarsat estaba prevista para 2022.

Sin duda, Airbus está pagando por su postura comercial excesivamente agresiva. Al competir frontalmente con Thales Alenia Space, Airbus prometió a sus clientes potenciales un calendario de entregas y precios agresivos para captar el mercado, lo que ha complicado aún más la ecuación económica e industrial.

Es el mal de los tiempos, lo queremos todo, para todos y lo queremos ya. Y eso es imposible de ofrecer (y lo sabemos) y necio de pedir (y no lo queremos saber).

Jorge Penalba

Jorge Penalba

Editor desde 1988, piloto ULM y PPL, entre las publicaciones aeronáuticas que ha publicado y/o dirigido, Aviación General y Deportiva, Fuerza Aérea, Aviación Comercial, Avion&Piloto y, desde 2009, Avion Revue Internacional. Acompaña al desarrollo de la aviación general y deportiva desde la irrupción de los ULM, realizando y publicando las pruebas en vuelo de buena parte de las aeronaves aparecidas desde entonces, desde el tubo y tela a los reactores ligeros. En Avion Revue se encarga, además de su dirección ejecutiva, de las secciones de Industria, MRO y Sostenibilidad.