El MITECO (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico) ha lanzado 20 licitaciones por un total de 46 aeronaves contraincendios para la campaña de este verano. Sin embargo, solo se ha presentado propuesta para uno de estos lotes, por tan solo dos aviones, el resto han resultado desiertas.
Obviamente las condiciones que ofrece el Ministerio no han sido atractivas para las compañías.
No es la primera vez que esto ocurre. En 2023 quedaron desiertas ocho plazas, y lo mismo ocurrió con Salvamento Marítimo, este dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.
Esto significa que las condiciones económicas que ofrece el Ejecutivo no resultan rentables para los operadores aéreos, es decir que se están ofreciendo por debajo de las condiciones de mercado. Condiciones que han cambiado notablemente por la guerra de Ucrania, el aumento de costos de partes y recambios, combustible, etc.
Ocurre además que los incendios no son ya algo peninsular, sino que afectan a toda Europa y todo el mundo, aumentando la demanda global por profesionales preparados y con experiencia, como los nuestros, provocando una auténtica lucha por hacerse con ellos y pagando lo que vale esa experiencia: comenzó el éxodo.
Tampoco se pueden formar nuevos profesionales en una tarde, recordemos que los jóvenes pilotos tienen otros caminos bastante menos arriesgados y mejor pagados en otro sector en el que también se les demanda: la aviación comercial.
El riesgo está ahí, esperemos que la situación se corrija sin necesidad de acudir a licitaciones de emergencia.






